(CCHS) o Síndrome Central Congénito
de Hipoventilación, es una enfermedad del sistema nervioso
central donde, más dramáticamente, el control automático
de respiración está ausente o impedido. La respuesta
respiratoria de un niño con (CCHS) a una baja saturación
de oxígeno en la sangre (hipoxia) o a la retención
de CO2 (hipercapnia) es típicamente lenta durante las horas
en que está despierto y ausente, en grado variable, durante
el sueño, enfermedades y/o tensión nerviosa.
En el año 2003, estudios de investigación independientes
en Francia, Estados Unidos e Italia, confirmaron el papel clave
de la mutación de novo del gene phox2b en más del
90% de los casos de (CCHS) (según el estudio de los EE.UU.)
--ver las páginas de Literatura (CCHS) para mayor información.
Estos estudios confirman que hay un amplio rango de afección
y sugieren que pueden existir otros posibles genes para explicar
(CCHS). Estos estudios significan, por ejemplo, que cada niño
de padres con (CCHS) (o sea, una persona con la mutación phox2b)
tiene un 50% de probabilidad de tener también (CCHS). Pruebas
para la mutación phox2b (u otros factores en (CCHS)), están
ya disponibles. Asimismo, también se pueden hacer pruebas
para determinar la presencia de la mutación en el feto.
Ver la página HYPERLINK "http://www.genetests.org" www.genetests.org
para mayor información sobre estas pruebas para su niño
o paciente.
Mientras que muchos niños (CCHS) respiran adecuadamente,
aunque poco profundo cuando están despiertos, se requiere
observar la situación respiratoria para un resultado óptimo,
y se necesita ventilación mecánica para dormir (siestas
o por la noche), durante enfermedades o para cualquier otro período
de baja oxigenación sanguínea. Monitorear O2 y CO2
durante el sueño es primordial. Hay estudios que sugieren
que entre el 10% y el 17% de niños (CCHS) necesitan ayuda
de ventilación durante 24 horas. Durante el día estos
niños se benefician de un marcapasos del nervio frénico
y durante el sueño nocturno de la ayuda de ventilación
convencional.
Cerca del 16% de los pacientes (CCHS) sufren
de la Enfermedad de Hirschsprungs y el 18% se queja de reflujo
gastro-esofágico.
Se reportan casos con una gama de padecimientos oftalmológicos
y cardiacos de cerca del 46% y 19% respectivamente en pacientes
con (CCHS). Un estudio de 196 pacientes con (CCHS) sugiere que convulsiones
(42%), neumonía recurrente (41%), demoras en desarrollo
(45%), incapacidad de aprendizaje (30%), desmayos (25%), e irregularidades
en el control de temperatura (43%) ocurren en un número
significativo de pacientes con (CCHS), además de otros problemas
médicos. (Ver
Vanderlaan, et. al., Pediatric Pulmonogy 37: 217-229, 2004).
|
Sin embargo, aunque
los problemas de salud inicialmente parecen intimidantes, estos
niños pueden llevar vidas plenas y productivas, casi normales,
con cuidado apropiado en el hogar, apoyo familiar y supervisión
médica cuidadosa. El estudio arriba mencionado encontró,
por ejemplo, que más del 60% de los niños estaban
progresando normalmente en el colegio, mientras que otro grupo
requería poca o alguna ayuda educacional especializada.
Con los avances tecnológicos para el cuidado de salud en
el hogar, tales como ventiladores portátiles, medidores
de oxígeno y monitores ETCO2, se alcanza una gestión
satisfactoria en la salud y prognosis mucho mejor para los infantes
diagnosticados con (CCHS). (Ver el mencionado estudio sobre otros
tópicos tales como educación, ayuda de enfermería,
pruebas anuales y cuidado médico. Otros materiales de lectura
se mencionan en la página sobre literatura en este sitio).
El hecho de que los pacientes más viejos hoy en día
estén en los treinta años de edad, refleja lo reciente
del diagnóstico de esta enfermedad. Jóvenes adultos
con (CCHS) se encuentran estudiando en universidades, trabajando,
y comenzando sus propias familias.
La clave para la longevidad de los pacientes (CCHS)
es cuidado médico actualizado suministrado por profesionales
médicos que también trabajen en ayudar a las familias
a optimizar el cuidado en el ambiente del hogar y el colegio (o
cualquier otro). Como mínimo esto requiere servicio nocturno
de enfermería en el hogar para infantes y niños pequeños,
conjuntamente con ayuda para los padres y proveedores del cuidado
de estos niños. Mientras tanto, el estudio mencionado anteriormente
encontró que la mayoría de los costos médicos
de las familias (CCHS) eran cubiertos por el gobierno y/o programas
de seguro privados. Esta ayuda ha significado que menos del 1%
de los niños afectados hayan sido puestos en instituciones
a largo plazo. La ayuda a los pacientes y sus familias se ha traducido
en buenos resultados para la gran mayoría de familias (CCHS).
El educar a las familias y a los profesionales médicos
sobre la naturaleza y curso de (CCHS) es el principal propósito
de la Red Familiar (CCHS). Trabajamos para compartir resultados de
investigaciones, observaciones familiares y “técnicas
de supervivencia”, y otras noticias e información
para todos aquellos afectados por el síndrome central congénito
de hipoventilación. Un reciente ejemplo de la clase de temas
que cubrimos y de la educación a pacientes y a sus médicos,
se refiere al uso y abuso de alcohol y drogas recreativas entre
algunos jóvenes con (CCHS). Una noticia que podemos rápidamente
enviar con advertencia para las familias y proveedores de cuidado,
es que el uso de alcohol o drogas ilícitas puede ser mortal
para aquellos pacientes con tendencia a respiración impedida. |